CUANDO CARRASCOY ERA UNA ISLA Y SUS PLAYAS MARES DE CORAL

Sabemos sobradamente que la Tierra no ha parado de evolucionar desde sus orígenes, pero a veces nos cuesta visualizar esos cambios en la zona donde vivimos, nos parece imposible creer que esa tierra que es la nuestra, antes, haya podido ser algo muy diferente y ese es exactamente el caso de esta parte del mundo, la Sierra de Carrascoy y más en concreto, la Costera de Alhama de Murcia.

PATRICIA OLMOS

Patricia Olmos en Asociación la Tortuga de El Charco

6/12/20266 min read

LOS FÓSILES DE LA SIERRA DE CARRASCOY: UN MAR QUE SE CONVIRTIÓ EN MONTAÑA.

Introducción: El archipiélago olvidado del sureste ibérico

Empezamos nuestro viaje por la Sierra de Carrascoy, pero sin sus pinos carrascos, sus matorrales aromáticos, sus barrancos y sus campos de secano. En su lugar hay una gran masa de tierra emergida, una isla de costas recortadas y acantilados marinos, rodeada por un océano turquesa y cálido.

No se trata de una fantasía, es la imagen real de nuestra región durante el Mioceno (una época geológica que se extendió entre hace 23 y 5 millones de años). En aquel momento, gran parte de la actual Región de Murcia se hallaba sumergida bajo un mar tropical que ocupaba las depresiones de Murcia, Cartagena y el Guadalentín. Solamente algunas elevaciones aparecían en la superficie marina entre las cuales se encontraba la Sierra de Carrascoy que constituía una masa de tierra firme de la zona.

Actualmente se sitúa entre la depresión del Guadalentín, la cuenca de Murcia y el Campo de Cartagena formando parte de las Cordilleras Béticas y representa uno de los mejores lugares para comprender la evolución geológica del sureste de la Península Ibérica, sus rocas conservan una extraordinaria colección de fósiles que permiten reconstruir su historia.

1. El Escenario Geológico: La Falla de Alhama de Murcia

Para comprender la riqueza paleontológica de la zona, es necesario analizar las circunstancias donde se representó esta historia. Durante el Mioceno, el sureste peninsular se encontraba inmerso en un intenso proceso de transformación tectónica provocado por la colisión entre las placas africana y euroasiática. Estos movimientos dieron lugar al levantamiento progresivo de las Cordilleras Béticas y a la formación de las cuencas marinas.

El elemento clave que puso estos fósiles a nuestro alcance fue la Falla de Alhama de Murcia. Esta fractura de la corteza terrestre, una de las más activas de la península, ha actuado como una prensa durante millones de años, las fuerzas tectónicas plegaron y fracturaron los antiguos fondos marinos, verticalizando los estratos y elevándolos progresivamente. Gracias a ella, los materiales sedimentarios que hoy forman la sierra salieron a la luz, permitiendo que la erosión actúe como un cincel limpiando las rocas y dejando los fósiles al alcance de nuestras miradas.

2. La vida en Carrascoy

Las aguas que rodeaban la antigua isla de Carrascoy eran poco profundas y disfrutaban de temperaturas elevadas gracias a un clima mucho más cálido que el actual. Estas condiciones óptimas propiciaron el desarrollo de una biodiversidad marina abrumadora que quedó registrada en los sedimentos del fondo del mar.

EL “CARIBE” MURCIANO: ARRECIFES Y MOLUSCOS

En los fondos arenosos y fangosos que rodeaban la isla proliferaron complejas redes ecológicas cuyos componentes principales eran:

Moluscos y Lumaquelas: Numerosas especies de bivaldos como pectínidos y grandes ostreidos. Sus conchas fosilizadas permiten reconstruir las características ambientales de cada momento geológico: algunas indican aguas tranquilas y limpias, mientras que otras sugieren ambientes de fuertes corrientes o temporales.

LOS MISTERIOSOS SIRENIOS DE MURCIA

Sin duda, los fósiles marinos más llamativos hallados en el entorno de El Valle y Carrascoy pertenecen a los sirenios. Estos mamíferos marinos, emparentados con los actuales manatíes y dugongos fueron habitantes de los mares miocenos murcianos hace unos quince millones de años. Los restos encontrados se atribuyen al género Metaxytherium, un animal de varios metros de longitud adaptado a la vida en aguas costeras poco profundas, como su alimentación se basa en plantas marinas, su presencia es una prueba clara de que las faldas submarinas de Carrascoy estuvieron plagadas de extensa vegetación subacuática, en un entorno de aguas cálidas durante todo el año. Estos fósiles se encuentran entre los testimonios más importantes para conocer la distribución de estos mamíferos en el Mediterráneo occidental.

Arrecifes Coralinos fósiles: Diversos estudios realizados en la vertiente norte de Carrascoy han demostrado la existencia de antiguos arrecifes de coral desarrollados durante el Mioceno superior. Dado que los corales requieren aguas excepcionalmente limpias, cálidas, transparentes y someras, su presencias confirma que determinadas zonas de la sierra albergaban ecosistemas idénticos a los actuales arrecifes tropicales, auténticos centros de biodiversidad donde convivían peces y crustáceos.

Manatí

3. El gran cambio: La Crisis del Messiniense y el Safari terrestre

La historia geológica de Carrascoy dio un giro radical hace unos 5,96 millones de años, durante el fenómeno conocido como la Crisis de Salinidad del Messiniense. En este momento, el estrecho que conectaba el Mediterráneo con el Atlántico, quedó prácticamente cerrado debido a la tectónica y a la bajada del nivel del mar.

Al no estar conectado con el Atlántico, el mar Mediterráneo sufrió una evaporación severa, convirtiéndose en una inmensa llanura salina. La antigua isla de Carrascoy dejó de estar aislada por las aguas y se integró en un territorio emergido, la desaparición de los ambientes marinos dio paso a la llegada de fauna terrestre.

En los alrededores de la sierra y especialmente en áreas próximas al Puerto de la Cadena se desarrollaron ecosistemas cálidos y abiertos con influencia africana, convivieron grandes vertebrados: mastodontes y rinocerontes que se alimentaban de la vegetación de las llanuras, o el hipparion, que se trataba de un caballo primitivo de tres dedos adaptado a este nuevo entorno, fauna exótica como jirafas, antílopes, monos y tortugas gigantes, reptiles terrestres con dimensiones comparables a las actuales tortugas gigantes de las Islas Galápagos, cuya supervivencia dependía de condiciones climáticas estables y templadas.

4. La Costera de Alhama de Murcia: Un laboratorio natural

Dentro de todo el conjunto geológico de Carrascoy, la zona de La Costera ocupa un lugar de honor. Este paraje, localizado en el sector meridional de la sierra es un libro abierto para la paleontología debido a la fidelidad de sus registros. Aquí afloran extensos depósitos sedimentarios formados por margas, calcarenitas y areniscas. La erosión en esta franja ha dejado al descubierto sucesivas capas que muestran acumulaciones masivas de conchas, evidencias de ecosistemas altamente productivos que prosperaron durante largos periodos de estabilidad ambiental.

¿Qué podemos ver?

Macrofauna marina (Bivalvos, erizos, corales). Nos permite la reconstrucción de ambientes costeros y líneas de playa miocenas.

Microfósiles (Foraminíferos y ostrácodos). Conservados en las margas permiten determinar con precisión milimétrica la edad de los sedimentos y la evolución de la cuenca.

Estructura Tectónica (Pliegues y fallas). Muestran en vivo los procesos de deformación alpina que sufrieron los fondos marinos hasta convertirse en montaña.

Gracias a la secuencia estratigráfica de La Costera, los investigadores pueden seguir paso a paso las sucesivas transgresiones y regresiones (avances y retrocesos del mar), leyendo cronológicamente la transición desde la plataforma marina abierta hasta las condiciones continentales definitivas.

Conclusión:

Los fósiles de la Sierra de Carrascoy no son meras curiosidades de piedra, son el testimonio científico de la transformación de nuestra tierra a lo largo de millones de años. Debido a su claridad pedagógica poseen un gran valor educativo e investigador, por ello es importante recordar la fragilidad de este entorno y conservarlo (todos los restos paleontológicos de la Región de Murcia están protegidos por la Ley de Patrimonio Cultural, queda prohibido picar, extraer o expoliar los fósiles). El valor de un fósil desaparece si se descontextualiza el estrato que lo rodea, por eso ante el hallazgo de un fósil significativo es importante fotografiar el entorno, registrar la ubicación y avisar a las autoridades competentes. La historia impregnada en las rocas de Carrascoy, nos recuerda que las fronteras entre el mar y la tierra son efímeras y que bajo los pinares que alberga la sierra, late el recuerdo imborrable de un antiguo y curioso oasis tropical.

BIBLIOGRAFÍA Y WEBGRAFÍA

Asociación Descubriendo Murcia. (2014, 6 de mayo). La Sierra de Carrascoy, una gran isla con

sus tortugas gigantes. Descubriendo Murcia.

Ayuntamiento de Alhama de Murcia. (s. f.). Geología del término municipal de Alhama de Murcia.

Ayuntamiento de Alhama de Murcia.

Región de Murcia Digital. (s. f.). Volcanes y arrecifes de coral: Isla de Carrascoy. Fósiles marinos

en el Parque Regional. Fundación Integra Digital.

Aranda-Manteca, F. J., Domning, D. P., & Barnes, L. G. (1994). A new middle Miocene sirenian of

the genus Metaxytherium from Baja California and California: Relationships and

palaeobiogeographic implications. Journal of Vertebrate Paleontology, 14(4), 607-633.

PATRICIA OLMOS CARPE

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