HERÓDOTO Y LOS PERIODISTAS DEL PERIODISMO

Cuando hablamos coloquialmente y nos refererimos al oficio más antiguo del mundo, evidentemente no pensamos en el periodismo, pero aunque no lo parezca y ya desde la Antigua Grecia, el periodismo y gracias a autores como Heródoto forma parte de esos quehaceres y oficios de los más antiguos que se conocen.

LORENZO PIRIZ-CARBONELL

Lorenzo Piriz-Carbonell en Asociación la Tortuga de El Charco.

1/11/20264 min read

“Heródoto y los Periodistas del Periodismo”

¿Heródoto, periodistas, periodismo? Me pregunto sin redundancias, qué se estará preguntando quien esto lea, de qué va a ir este panfletillo. Respuesta fácil: pues del como y el por qué del ahora llamado “periodista” existe, eso si amparado por el paraguas intelectual del Arte del Periodismo y en función de ello, el como alguien en los tiempos perdidos de nuestra milenaria Historia lo y la inventó mas que descubrió.

A mi me lo explicaron en Salamanca por aquellos años (nunca mas volverán, que pena) donde García Blanco que fue un gran arqueólogo y mejor profesor de Historia del Arte nos enseñó a un grupo, no muy numeroso, de estudiantes de lo que entonces se llamaba Filosofía y Letras y en cuyos adentros más que divertidos (ay la juventud salmantina que tampoco volverá) estaba yo revolcándome de puro placer cultural y otras indescriptibles cosas. Y dicho este preámbulo empiezo por el principio que para eso los comienzos de la retórica se denominan así.

Hablemos de Heródoto. ¿Y ese quien era? ¿Y por que viene en este cuento a ser primeramente mencionado? Pues a explicarlo tengo que ir y voy. Heródoto de Halicarnaso fue un historiador y geógrafo griego, tradicionalmente considerado como el padre de la Historia en el mundo occidental y el primero en componer un relato razonado y estructurado de las acciones humanas.​ Sin él intuirlo llegó a ser considerado "padre de la Historia" por escribir la primera gran narrativa de los dimes y sucederes que documentaron los acontecimientos y las guerras entre Grecia y Persia en el siglo V ac. Él sentó un precedente en su estilo de escritura, y su trabajo sigue siendo una valiosa fuente de información de ese período.

Muchos filólogos ya en los albores de la Revolución Industrial comenzaron a nominarle no solo como gestor y descubridor de la palabra Historia, sino también como introductor a la literatura narrativa como Arte del Periodismo por su método riguroso de investigación: viajaba, entrevistaba testigos, contrastaba versiones, recopilaba datos de diversas culturas y buscaba las causas de los eventos, no solo los narraba, estableciendo precedentes para la investigación, la objetividad y la narrativa de conflictos como la guerra, siendo un reportero pionero que quería entender el "por qué" de los acontecimientos para un relato auténtico y completo.

Sus escritos son ricos en detalles culturales, geográficos y antropológicos, mostrando la interacción entre diferentes pueblos, una forma temprana de periodismo global o "globalista". Describió eventos bélicos con gran detalle, enfrentando desafíos similares a los periodistas actuales, como la barrera cultural y la necesidad de separar hechos de rumores. Usó de Fuentes pues utilizaba declaraciones personales orales (entrevistas) y datos escritos (inscripciones, textos), una base del periodismo de investigación. Añado que me gustaría que sus propósitos básicos como hombre de las letras de su tiempo (también era poeta, faltaría más) de que no se olvide que su objetivo era que los grandes hechos no cayeran en el olvido, un propósito fundamental en la difusión de información.

Y es ahora que me toca enfrentarme con la verdad actual del periodismo y los susodichos “periodistas·” al tener que soportar (no a todos, claro) las ridículas maneras “periodísticas” de los que se hacen llamar Periodistas. Hablo no de los escritores y gente de pensamiento y pensar, sino de los mamones papanatas pobres de espíritu, muchos de ellos cagados que no paridos, por lo maligno y asesinos mentales que han demostrado ser, inválidos cerebrales que ni saben leer, ni han leído jamás una cuaderna de bachillerato, graduados en la Universidad Española de la Ignorancia Supina quienes con toda la cara de cemento armado ejercen una profesión digna, honrada, veraz, de la información pública y la narrativa intelectual de los hechos acontecidos.

El mundo entero los tiene a racimos. Pero como estoy en la España española (todavía, hasta que los catalanes la acaben de cagar del todo) a lo que me refiero es a los de mi patio, ahora del Monipodio, más tarde si hay suerte se verá. El Periodista serio, culto, preocupado, honrado, con su conocimiento de lo que ha de escribir para que su sociedad se de por enterada, es el que narra los acontecimientos con sus estilos y hasta opiniones pero siempre desde el prisma de la verdad y nunca del engaño sectario y partidista, sugiriendo pero nunca mintiendo, entusiasmados pero nunca falsarios.

Y lo hacen escribiendo “literatura periodística que se estudia en Universidades y jamás en escuelas de alardes de patio de verduleras y mentes propicias al griterío o a la invención dañina, que de esas cosas nadie se va a enterar. Por desgracia en mi España estos adefesios abortados dando noticias (escritas o habladas)" son seres tan tóxicos que a mi entender hacen tanto daño a nuestra cultura social, como si fueran una panda de alumnos de la Academia de Alí Babá, la misma en la que están estudiando muchos políticos de nuestro país.

Heródoto pasó a la Historia por ser lo que fue y consiguió por sus pesquisas “cuasi científicas” ser.

Tanto en España como en el resto del mundo tenemos pocos escritores que escriban periodismo, pero esos vienen siendo la clásica excepción que confirma la vulgar regla. España, y es lo que opino y deseo, tiene que educarse, mejor reeducarse volviendo a ser ese español que quería su cultura y su patria desde que nacía hasta que moría. Sueño con que esto pase a ser una realidad más que un engañoso encantamiento onírico o una entelequia. Hoy que estamos viviendo revueltos en las revueltas lo anhelo más que nunca y a todo les digo Shalom, que es Paz en Hebreo pero también Patria y Libertad de ser.

Quiero soñar con que España vuelve a ser de nuevo España. Y que un periodista de los de verdad lo escriba, lo describa y lo haga sapiencia general. Y así será…..espero.

Lorenzo Piriz-Carbonell